No es el nuevo eslogan de Benedicto XVI, ni tampoco lo veremos en la hoja parroquial del domingo, pero conozco a un puñado de aficionados al fútbol que secundarían la frase.
Con Cristiano pasa como con la Historia. Uno no sabe bien cuando terminó la Edad Media y empezó la Moderna, pero siempre te dicen que no fue de un día para otro. Aquí lo mismo, no sabría poner fecha al culebrón del portugués con el Real Madrid pero, con la intensidad que lo estamos viviendo, parece que hace siglos que empezó el idilio.
El Madrid contrata un seguro para que la libra no se deprecie, aparece un Audi a nombre del luso en el Salón del Automóvil, la madre del jugador no quiere morirse sin ver a su hijo de blanco, Scolari le dice que no se lo piense y, encima, el jugador se deja querer como una quinceañera.
No nos engañemos, el fichaje podría hacer saltar la banca del fútbol, aunque también dijeron lo mismo de Pepe y luego la sangre no llegó al río. A todos nos gusta que se hable del gran CR7 vestido de blanco, nos gusta ver a Ferguson enfurecido y nos lo imaginamos agarrando de las solapas del traje a Glazer y meneándolo para impedir que venda a 'su' chico como hizo con Beckham, Heinze o Van Nistelrooy.
Nos gusta ver como Guti, Ramos, Pepe... piden que llegue el jugador mientras Beckham, desde la otra orilla, aparece aconsejandole que se quede en Manchester. Él conoce bien los dos vestuarios (en uno de ellos le rompieron la cara de un botazo) y si dice lo que dice...
Falta algo. No tengo claro lo que será, pero me falta una pieza en ésta historia. Una declaración de algún personaje inesperado, un fichaje tan espectacular que eclipse a Cristiano y a todo el madridismo... Ronaldo no se moverá de la banda derecha de Old Trafford. Eso lo garantizo aún a riesgo de imprimir ésta columna y ponerla en la cabecera de mi cama el resto de mi vida.
Por la reacción del Manchester, por cómo es Ramón Calderón, por el escándalo salarial que supondría el portugués en el vestuario blanco y por la cara de pardillo que se le quedaría a Ferguson. No le van a dejar irse y si no lo hace ahora difícil que lo haga en uno o dos años. Pero ya quisieran muchos clubes poner un Cristiano en su vida cada verano.
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