miércoles, 26 de marzo de 2008

27 años después

Tal día como hoy hace 27 años, a las seis de la tarde, uno de los secuestradores de Quini se derrumbaba y confesaba el paradero del jugador del Barcelona.

Habían sido 25 días de angustia y tensión. Días en los que el Barça sacó un punto de seis posibles y en los que Schuster demostró, como él mismo dijo, "además de piernas tengo corazón".

Secuestro

Quini jugaba en 1981 en el Barcelona. Aquel 1º de marzo el equipo venía de Alicante de golear al Hércules 6-0 pero el asturiano nunca tomó el avión de vuelta. Fue secuestrado a la salida del estadio y conducido a un piso de Zaragoza donde se le retuvo hasta el 25 de marzo.

El mundo del fútbol sufrió una fuerte convulsión. El club catalán llegó a declarar que entregarían la Liga con tal de que dejaran en libertad a su número 9. Los secuestradores pidieron 100 millones de pesetas por su liberación. El dinero iría a una cuenta de Suiza.

El dinero estaba preparado

El Barça pensó en pagar. El dinero que iba a ingresar de la marca Omega iría destinado a la liberación de Quini y Nicolás Casaus fue en persona a Suiza a supervisar la operación.

Al final, se logró levantar el secreto de la propiedad de la cuenta suiza y, así poder detener a uno de los secuestradores. La mujer del jugador, Mari Nieves sufría un día tras otro la falta de su marido. Ataques de nervios y lipotimias fueron la norma en aquellos días.

Schuster, su amigo

Mientras el Barça jugaba como podía los partidos y Schuster declaraba que, "hemos perdido la liga por culpa de Nuñez y Helenio Herrera". La tensión iba en aumento en el mundo del fútbol. Se desveló que varios jugadores azulgranas habían sido amenzados semanas antes pero no se tomaron medidas.

Al final, el 25 de marzo de 1981, Quini era encontrado en un piso de Zaragoza tal y como confesó el secuestrador detenido. La sopresa llegaría con Quini en libertad. El jugador no guardó ningún tipo de rencor a sus secuestradores. Retiró la denuncia y renunció a los cinco millones de indemnización.

Juicio

El Barça no entendía esta actitud pero siguó la acusación de forma particular por sentirse agraviado al perder aquella liga. El Juez desestimó improcedente la demanda del Barcelona. Quini nunca ha vuelto a hablar de aquel secuestro. Tampoco en éstos últimos días donde un cáncer le gargante le ha tenido muy enfermo en Gijón.

No hay comentarios:

Analytic