viernes, 22 de febrero de 2008

De Quique a Koeman

A ningún valencianista que le dijeran en septiembre cuáles iban a ser los derroteros de su equipo daba un duro por ésta historia.

La llegada de Quique Sánchez Flores al banquillo dio una falsa calma al equipo durante algunos años. Las primeras polémicas saltaron con Carboni. Cuando el italiano llegó a la dirección deportiva, las rencillas de su época de jugador con Flores en el banquillo comenzaron a saldarse. Lo peor era que la sala de prensa de Paterna y de Mestalla eran los escenarios de las más ridículas afrentas entre jugadores, entrenador y directiva.

Cuando Carboni llegó a la dirección deportiva las rencillas de su época de jugador con Flores en el banquillo comenzaron a saldarse

Sillones y lámparas

Desde aquella frase de Benítez "yo pido un sillón y me traen una lámpara" dirigida a García Pitarch el listón ha ido subiendo. En el seno del Valencia, el presidente Juan Bautista Soler ha ido enturbiando la situación hasta convertirla en irrespirable.

Quique Sánchez Flores salió del club el 29 de octubre de 2007 a las cuatro de la madrugada y después de perder en Sevilla 3-0. Pero los problemas no se solucionaron con su salida, todo lo contrario. Era otro punto de inflexión del equipo ché hacia el abismo.

Espíritu Koeman

Llegó Koeman, empapado de un espíritu valencianista de toda la vida y convencido de sacar el club adelante. Llegaron Banega y Maduro y se dilapidó parte del dinero del Estadio. Eran novenos. La era Koeman empezó con una victoria en siete partidos y en el puesto undécimo.

El colofón a las particulares fallas de Valencia lo pusieron el presidente y el entrenador cuando deciden apartar del equipo a Albelda y a Cañizares, al día siguiente señalan a Angulo. Tres pilares del Valencia eran tratados como apestados. Entrenaban separados de sus compañeros y sabían que no iban a ser conovocados en lo que quedaba de liga.

Aunque Soler decidió salir en rueda de prensa a decir que esperaba que volviesen a jugar con el Valencia, el daño estaba hecho. La plantilla no podía permanecer al márgen y pronto cerraron filas del lado del club o del lado de los perjudicados.

Los jóvenes

Los más jóvenes como Arizmendi, Banega, Ever o Sunny o los nuevos como Hildebrand o Zigic no daban credito a lo que ocurría. El club aparataba a tres jugadores, éstos denunciaban al club y el vestuario se dividía.

El juicio tiene toda la pinta de celebrarse. El bochorno llegará a los juzgados y los aficionados verán como su equipo acaba en los tribunales

Hoy se escribe un capítulo más de ésta historia. Albelda ha sido el único jugador en atreverse a denunciar al club, quizá por su intención de jugar la Eurocopa o quizá por el daño moral que le han hecho. El juicio tiene toda la pinta de celebrarse ya que el club y los agentes del jugador, Alberto y Lorenzo Toldrá, no han llegado a un acuerdo. El bochorno llegará a los juzgados y los aficionados verán como su equipo acaba en los tribunales. Albelda tiene todas las de ganar. Villa, Silva y Joaquín delcaran a favor del valenciano.

Baraja con el club

Probablemente sea Baraja uno de los que se posicione del lado del club en toda la polémica. El miércoles, Rubén Baraja no tuvo problemas en el programa de Telemadrid, Territorio Comanche, de atacar a Ángulo y decir que "no tuvo cojones de nombrarme". En respuesta a unas palabras del propio Ángulo al decir que no estaba a gusto con dos personas en el vestuario.

Del Valencia de Quique al de Koeman median cuatro meses. Pero también median muchos puestos en la tabla, mucha tensión en el vestuario y un club que es el hazmerreír de toda España.

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